miércoles, 5 de abril de 2017

Dioses Griegos - Pan

Son múltiples las narraciones sobre el origen de Pan, algunos dicen es hijo de Hermes con Dríope; o con la ninfa Énoe; o con Penélope, esposa de Odiseo, a la que visito en forma de carnero; o con la cabra Amaltea. Se dice que era tan feo al nacer, con cuernos, barba, cola y patas de cabra, que su madre huyó asustada y Hermes lo llevo al Olimpo para divertir a los dioses. Incluso hay relatos donde se le considera hijo de Crono y Rea; o de Zeus e Hibris. Esta genealogía diversa le hace partícipe de muchos movimientos arquetípicos.
Los dioses olímpicos utilizaban en provecho propio los poderes de Pan, a pesar de que le despreciaban por su simplicidad y su afición a los escándalos. Apolo le sonsacó el arte de la profecía, y Hermes copió una flauta que se le cayó a Pan y, afirmando que él mismo la había inventado, se la vendió a Apolo.
Pan sedujo a varias ninfas, entre ellas Eco, quien le dio a Linge y tuvo un final desgraciado por amar a Narciso; y a Eufema, nodriza de las Musas, quien le di a Croto, el Arquero del Zodiaco. También presumía de haber copulado con todas las Ménades. Intento violar a Pitis, que escapó de el metamorfoseándose en abeto, una rama del cual llevó desde entonces Pan como guirnalda. Persigió a la casta Siringe desde el monte Liceo hasta el río Landón, donde ella se transformó en una caña, y, como no pudo distinguirla del resto, cortó varias cañas al azar e hizo una siringa. Para seducir a Selene, cubrió su piel de cabra velluda y negra con vellones blancos. Sin darse cuenta de quien era en realidad, Selene consintió en montar a lomos suyos y le dejó hacerle el amor. 
Es el dios de la naturaleza salvaje, representante de lo instintivo, conecta la naturaleza interior con la exterior. Es lascivo y retozón, una deidad vigorosa y fecunda, a veces irascible. De naturaleza árida, solitaria y está marginado.
Pan aparece en situaciones extremas, fronterizas, de miedo, entre la vida y la muerte. Muestra su lado reflexivo, pues tiene los dos polos: destructor y protector.
Su comportamiento es oscuro, surge espontáneamente y como el instinto, obedece a un mecanismo interno de liberación; es una urgencia de la naturaleza. La experiencia de Pan está fuera del control de la voluntad.
Se expresa en las pesadillas donde lo real reacciona naturalmente, se hace Fisis, se llora, se grita, se suda y la reacción inmediata es una emoción demoníaca. Es el regreso a los instintos por los instintos.

Referencias
Graves, R. (2009). Los Mitos Griegos 1. Madrid: Alianza Editorial.
Villalobos, M. (2014). Hilaturas. Hebras Arquetipales 3. Caracas: Tique.

PAN
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio


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