miércoles, 20 de junio de 2018

Pueblos de España - Dunas de Maspalomas


Una duna es una acumulación de arena, en los desiertos o el litoral. Pueden ser producidas por los cambios en el viento o por variaciones en la cantidad de arena. La granulometría de las arenas que forman las dunas, también llamada arena eólica, esta muy concentrada en torno a 0.2 mm de diámetro de sus partículas.

Las dunas de Maspalomas son un espacio natural situado en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, al sur de la isla de Gran Canaria, España.

En estas dunas se consigue una diversidad de flora características de la zona y especies de pájaros que visitan las zonas húmedas (Oasis de Maspalomas). Adicionalmente, abundan especies de insectos endémicos, relacionados con la fauna africana y el Lagarto Gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini).


DUNAS DE MASPALOMAS
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia Arguinzones
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio
COMPAÑERO DE CAMINOS: José Juan Gil González

jueves, 31 de mayo de 2018

Arqueología de Venezuela - Petroglifos Sector Galindo Cerro El Ávila


La ciudad de Caracas, Venezuela, descansa a las faldas de una impresionante cadena montañosa conocida como Cerro El Ávila, la primera vez que aparece este nombre es en 1778 como consta en las Actas del Cabildo de Caracas. Antes de esta fecha, la montaña era conocida como “la sierra del Norte”, “la Montaña a la Mar”, o “el otro lado del cerro”, hay quienes sostienen que los indígenas pertenecientes a la familia lingüística caribana, que habitaban la zona, lo denominaban Waraira Repano, que significa “Sierra Grande”, mientras otros aseguran que el vocablo correcto era Wariarepano que significa “lugar de las dantas”. Sin embargo, el actual nombre se debe al gobernador Gerónimo de Ávila, quien en 1600 era dueño de unos huertos en la serranía que esta a los pies de la montaña. Al morir en 1795, sus hijos heredan sus tierras y todos en Caracas ya la conocían como la sierra de los Ávila o el Cerro de Ávila y de allí el origen del actual nombre.

Es Alejandro de Humboldt quien, por primera vez, con fines científicos, el 22 de noviembre de 1799 asciende a la montaña y empieza el proceso de catalogar su vegetación, fauna, mediciones barométricas, térmicas, humedad, aspectos geográficos, geológicos y mineralógicos del Cerro El Ávila. El 2 de enero de 1800 Humboldt en compañía del botánico Aimé Bonpland, el intelectual caraqueño Andrés Bello y 18 personas ascienden hasta la silla de Caracas. Siguiendo las huellas de estos primeros investigadores, el 28 de abril de 2018, en el marco del trabajo comunitario de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, el Profesor Universitario Arquitecto Carlos Sierra acompañado por los estudiantes de arquitectura Guillermo Espino, Jessika Alayón, Jefferson Alexander, los Guardaparques Carlos Abreu, Anthony Ramírez, los antropólogos Ángel Ramírez y Félix Piñerúa Monasterio emprende un rastreo del sector Galindo del Cerro El Ávila en busca de petroglifos. Es pertinente señalar que si bien en el Cerro El Ávila se han encontrado auténticos petroglifos, también los hay falsos, los que mostramos están en estudio para mostrar su autenticidad. 

En relación a los petroglifos en Venezuela Sujo Volsky en base a una cronología relativa establece una antigüedad para ellos de entre 6.000 a 1.700 años antes del presente para los estilos: abstractos curvilíneos, abstractos rectilíneos y representativos, es decir sus orígenes se ubican entre el Paleo Indio y el Meso Indio venezolano. Y en relación a su significancia Delgado en base a las fuentes etnográficas sostiene que, para las comunidades indígenas, los lugares donde se encuentran los petroglifos presuponen lugares de sacralización donde cada dibujo es la representación gráfica de un saber adquirido en complejas ceremonias rituales.


PETROGLIFOS SECTOR GALINDO CERRO EL ÁVILA
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio

viernes, 11 de mayo de 2018

Pueblos de Italia - Sinagoga Verde


Aunque la evidencia de los judíos que vivían en la Toscana en la época romana es escasa, la historia de los judíos en Florencia realmente comienza con los judíos italianos del sur que emigraron a Florencia y la región toscana a comienzos del siglo XIV.
Fue en 1428, cuando la pequeña comunidad judía de Florencia prestó fondos al papa Martín V a cambio de su protección. Esto facilito que con los años se fundara formalmente la comunidad judía de Florencia en 1437.
Se sabe que los Medici estaban estrechamente vinculados a los judíos de Florencia por lo que les protegieron. Sin embargo, cuando los Medici cayeron brevemente del poder en la década de 1490, los judíos de Florencia recibieron la orden de abandonar la ciudad. Afortunadamente, los prestamos judíos a la República de Florencia retrasó la expulsión hasta que los Medici regresaron al poder en 1512.
Durante este tiempo, los médicos y eruditos judíos fueron llamados a la corte de los Medici. En 1537, un judío sefardí, Jacob Abravanel de Ferrara jugó un papel decisivo al influir en Cosimo de Medici al permitir que los judíos sefarditas y los marranos de España y Portugal se instalaran en Florencia. Por lo que el crecimiento de la comunidad judía comenzó a aumentar. Además de los judíos sefardí, también llegaron más judíos italianos de los Estados Pontificios. Sin embargo, una vez que Cosimo consolidó su poder, comenzó a promulgar leyes antijudías y creó el gueto judío de Florencia en 1571.
En 1799, la emancipación llegó a los judíos de Florencia de las fuerzas napoleónicas que ocuparon la ciudad. En 1848, el gueto fue abolido y los judíos de Florencia recibieron los derechos civiles bajo una nueva constitución. En 1861, a los judíos de les otorgó la ciudadanía plena y el gueto se niveló para hacer espacio para la renovación urbana. La Gran Sinagoga o Sinagoga Verde fue construida entre 1874 y 1882 por iniciativa de David Levi, presidente de la comunidad judía y benefactor de la misma, como símbolo de la libertad adquirida. Los arquitectos fueron Mariano Falcini, Vicente Micheli y Marco Treves, que era judío. Su diseño esta integrado en la tradición italiana con el estilo morisco utilizado para la decoración. Fue construida en el estilo Sefardí y se pensó que era debido a los judíos de origen sefardí de la España árabe.
El plano general de la sinagoga es cuadrangular. La cupula central se encuentra sobre pechinas y recuerda a Santa Sofía y a muchas mezquitas inspiradas en ella. Las torres de las esquinas están coronadas por torres con arco de herradura y cubierta con cebollas en estilo morisco. El techo de cobre natural se oxidó a verde para que se destaque en el horizonte.

SINAGOGA VERDE
AUTOR: Felix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Felix Piñerúa Monasterio

viernes, 27 de abril de 2018

Religiosidad Africana – La Regla de Ocha o Santería

La Regla de Ocha o Regla Lucumí, procede de África, oriunda del país Yoruba (actual Nigeria), aunque el nombre yoruba, en realidad, se refiere a una lengua y no a una tribu en particular. El pueblo Yoruba se originó en el sur occidente de Nigeria. En una época tuvieron una poderosa y compleja estructura social organizada en una serie de reinos, de los cuales el más importante era Benin, que duro desde el siglo XII hasta 1896 cuando fue dispersado por los colonos ingleses. Benin era una autocracia teocrática. Los pueblos de África que forman los yoruba vienen de un área que antiguamente había tenido más de veinticinco reino, casi como ciudades-estados. Cada uno de estos reinos era una entidad separada, pero, aun así, también trabajaban juntos. Su ciudad más importante, Ile-Ife, fue fundada hacia el año 850. A comienzos del siglo XVII, el pueblo Ewe invadió la región de Dahomey, y los reinos vecinos forzaron a las tribus Yoruba a emigrar a la costa nigeriana, donde muchos de ellos fueron capturados por comerciantes de esclavos y llevados al Nuevo Mundo.
Changó
La santería se conformó en Cuba durante la época de la colonia, junto con el vodú haitiano y el candomble brasilero, estas eran las tres religiones afroamericanas del continente, traídas por los africanos que vinieron como esclavos para trabajar en las plantaciones.
Oya
Esta es una religión de la tierra, un sistema mágico-religioso que esta fuertemente enraizado en la naturaleza y en las fuerzas naturales.  Cada orisha (deidad de la santería) que tiene como particularidad su correspondiente santo o santa católico (de ahí el nombre de santería) está identificado con una fuerza de la naturaleza y con un interés humano o esfuerzo. Algunos ejemplos son, Changó es el orisha que controla el fuego, el trueno y el relámpago, pero también simboliza el poder puro y el control sobre los enemigos y sobre las dificultades en general. Debido a este tremendo dinamismo también es visto como la personificación de la pasión y virilidad, y a menudo es invocado en trabajos de seducción, es representado por Santa Barbara; Yemayá es la patrona de los mares, de la maternidad y suele ser representada por la Virgen de la Regla; Ochún dueña del amor, del matrimonio, del oro y de los ríos, se representa como la virgen de la Caridad del Cobre y Oya, la reina de los muertos, dueña del fuego y patrona de los cementerios suele ser representada por Santa Teresa y la Virgen de la Candelaria.
Yemayá
La santería se centra en resolver los problemas terrenales y buscar protección en el mundo de los vivos, en este sentido los mecanismos rituales y litúrgicos de convocación de las fuerzas sobrenaturales para que actúen con los fines requeridos son la adivinación, donde utilizan tres formas de comunicación: el Obi, coco, usado para preguntas cortas, donde los dioses sólo responden con un si o un no; el Diloggún, los caracoles, que son dieciséis, de los cuales sólo doce pueden ser interpretados por los santeros. A partir del trece, solo los babalawos (grandes sacerdotes) pueden interpretarlos y el tablero de Ifa, cuyo uso está reservado exclusivamente a los babalawos; el culto a los dioses principales u orishas; y el culto a los antepasados. Asimismo, las formas de relación con los orishas son la adivinación, el estado de posesión, las oraciones y los saludos rituales o moyugbas.
Ochún
Si bien es cierto que la Regla de Ocha se trata de una religión politeísta ya que para todos sus actos y rezos se encomiendan a sus santos-orishas, no por ello dejan de creer que existe un Dios Supremo. Este Dios para ellos es infinito e inconcebible, pero ajeno a todo cuanto sucede en la Tierra, aunque ésta sea su obra. Muchos investigadores sostienen que antes de que los subsaharianos se contagiaran con las religiones islámicas y cristianas creían en un solo Dios, y que después, al ser traídos como esclavos al Nuevo Mundo e imponerles nuevas creencias, sincretizaron al único Dios como Olodumare, considerando que creó el mundo.
Olodumare
La meta central del santero es adorar a los santos, observar sus fiestas, obedecer sus ordenes y llevar a cabo sus ritos. A cambio de una sumisión total, se le promete poderes sobrenaturales y protección. Eso incluye el bienestar, la salud, influencia, puestos la posibilidad de prever el futuro y modificarlo, entre otros.

Fotos tomadas de la Web

Referencias
Ascencio, M. (2012). De que Vuelan, Vuelan. Caracas: ALFA.
Güerere, T. (1993). Hablan los Santeros. Caracas: Alfadil Ediciones.
Zabaleta, I. (2006). Sincretismo Religioso. Madrid: EDIMAT Libros.

LA REGLA DE OCHA O SANTERÍA
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia


martes, 17 de abril de 2018

Pueblos de Portugal - Monasterio de Batalha


El convento de Santa Maria da Victoria, situado en Batalha, Portugal, es más conocido como el Monasterio de Batalha, mismo que es reconocido como uno de los más resaltantes ejemplos de la arquitectura gótica tardía portuguesa y del estilo manuelino.

Fue el rey Juan I de Portugal quien en agradecimiento a la Virgen María por la victoria de las tropas de Portugal sobre las de Castilla en la batalla de Aljubarrota en 1385 quien ordeno su construcción que se inició en 1386 y termino en 1517.

En el inicio fue construido un pequeño templo, Santa Maria a Velha (Santa María la Vieja) que servía de local para la celebración de los sacramentos y como cementerio para los primeros habitantes de Batalha.

Su primer arquitecto fue Afonso Domingues quien se encargo de la obra hasta 1402 quien lo diseño en base a un estilo gótico. Sin embargo, hay influencias del periodo ingles denominado Periodo Perpendicular. Hay similitudes con la fachada de York Minster y con la nave central y el crucero de la Catedral de Canterbury.

El trabajo de Afonso Domingues fue continuado por Huguet desde 1402 hasta el año 1438 quien introdujo el gótico flamígero, que se manifiesta en la fachada principal, en la cúpula de la sala capitular, en la Capilla del Fundador, en la estructura básica de las Capillas Inacabadas y en las naves septentrional y oriental del claustro principal.

Durante el reinado de Afonso V de Portugal, el arquitecto Fernão de Évora continuo la construcción durante 1448 a 1477 quien añadió el claustro de Afonso V y las dependencias adyacentes. Fernão de Évora fue sucedido por Mateus Fernandes el viejo durante 1480 a 1515, quien introdujo el estilo manuelino. Su hijo del mismo nombre realizó la tracería de las arcadas del Claustro Real. Juan de Castillo incorporo la tribuna renacentista (1532).

El terremoto de 1755 provoco algunos daños en el Monasterio de Batalha a los que se añadieron los infligidos por las tropas napoleónicas, quienes saquearon y quemaron el Monasterio en 1810 y 1811. Posteriormente cuando los Dominicos fueron expulsados del complejo en el año 1834, la iglesia y el monasterio fueron abandonados.

En 1840 el rey Fernando II de Portugal comenzó un programa de restauración del monasterio. Fue restaurado en el siglo XIX, bajo la dirección de Luis Mouzinho de Albuquerque. La restauración duró hasta los primeros años del siglo XX.

MONASTERIO DE BATALHA
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio

martes, 3 de abril de 2018

Pueblos de España - Barrio de Triana


Es un barrio de la ciudad de Sevilla, Andalucía, España. Toma su nombre del antiguo barrio tradicional homónimo, ubicado junto al río Guadalquivir. La fundación del barrio se remonta a la mitología romana y hace alusión a la diosa Astarté que, huyendo de la persecución amorosa de Hércules, fundador mitológico de la ciudad de Sevilla, vino a refugiarse en la orilla occidental del Guadalquivir fundando Triana.

Su nombre se vinculo a la colonia romana fundada por Trajano, Trajana-Triana. Para algunos investigadores, el nombre provendría de una combinación entre los celtíberos y los romanos, tri, tres, del romano y ana, río, de origen celtíbero, ya que por la zona el rio se dividía en tres.
Fue tradicionalmente un barrio de marineros, obreros, alfareros e industriales, famoso por sus torreros, cantaores y bailaores de flamenco.
En 1171, bajo el mandato del califa Abu Yacub Yusuf, se construyó el puente de Barcas, que supuso un importante incentivo al crecimiento urbano del entonces arrabal de la ciudad, al contactarlo con la ciudad y con la actividad portuaria de la otra orilla.
El ejército de Fernando III de Castilla, para la conquista de Sevilla en 1248, se asentó en el vecino campo de Tablada, desde donde ataco el castillo de Triana y destruyó el Puente de Barcas. El puente fue reconstruido tras el asedio. La fortaleza pasó a ser el castillo de San Jorge, instalándose en él la primera parroquia de Triana. En 1481, bajo el reinado de los Reyes Católicos, se convirtió en sede del Tribunal de la Santa Inquisición hasta 1626.
El crecimiento económico de Sevilla durante el Siglo de Oro contribuyó a la mejora de la condición social media del barrio.
En el interior del barrio de Triana hubo en el siglo XVI una barriada llamada “de Portugalete” porque, según se especula, debería su nombre a la colonia portuguesa residente en el mismo, también por esclavos negros del Algarve relacionados con la tradición alfarera de aquella localidad.
Al igual que el resto de Sevilla, el barrio se vio gravemente afectado por la peste en 1649.
En 1780 se construyó la casa de las Columnas, un edificio barroco declarado de Interés Cultural en 1990.


BARRIO DE TRIANA
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio

jueves, 15 de marzo de 2018

Dioses Griegos - Atenea


En la versión más conocida Atenea (Minerva entre los romanos) nace de la cabeza de Zeus, en una total usurpación por parte de este dios de una cualidad y fuente de poder exclusivamente femenino como es parir. El mito narra como Zeus codiciaba a la Titádine Metis, quien adopto muchas formas para eludirlo, hasta que por fin la atrapó y la dejo encinta. Un oráculo de la Madre Tierra declaró entonces que daría a luz una niña y que, si Metis volvía a concebir, pariría un varón que estaba destinado a destronar a Zeus, como él había destronado a su padre Cronos y éste lo había con el suyo Urano. En consecuencia, habiendo instado a Metis, con palabras melosas, a que se acostara sobre su lecho, Zeus abrió de pronto la boca y se la tragó, este fue el fin de Metis, aunque él pretendía luego que ella le aconsejara desde dentro de su vientre, ya que Metis era la Prudencia, el Sabio Consejo, la Sabiduría.
Al transcurrir el tiempo, Zeus sintió un furioso dolor de cabeza al dirigirse a las orillas del lago Tritón, hasta el extremo de que parecía que le iba a estallar el cráneo, y lanzaba tales gritos de ira que todo el firmamento resonaba con su eco. Corrió a su ayuda Hermes, quien inmediatamente adivinó la causa del malestar de Zeus y convenció a Hefesto para que, con su hacha de oro, abriese el cráneo de Zeus. De ella salió una bellísima mujer de ojos verdosos lanzando un grito de guerra Atenea, vestida con reluciente armadura. En la cabeza ostentaba un yelmo de oro, en las manos un escudo y una lanza. Los dioses del Olimpo se irguieron, con sorpresa y respeto, ante esa diosa con ropas femeninas y armas masculinas y el corazón de Zeus no cupo en sí de contento, y todo ello lleva a reflexionar en la conciencia de la razón en lo femenino y la sabiduría en lo masculina, la unión de los opuestos.
La diosa no reconoció a su madre Metis; de hecho, Atenea parecía ser inconsciente de tener una madre. Esta diosa fue la protectora, consejera, patrona y aliada de los héroes, incluso se puso del lado del patriarcado al emitir el voto decisivo a favor de Orestes, quien había atado a su madre, Clitemnestra, para vengar el asesinato de su padre, Agamenón. Apolo habló en defensa de Oreste: alegó que la madre era sólo alimentaba la semilla plantada por el padre, proclamó el principio de que el varón prevalece sobre la mujer, y citó como prueba el nacimiento de Atenea, que ni siquiera había nacido del útero de una mujer. El voto del jurado de los dioses estaba igualado, cuando Atenea emitió su voto decisivo. Se puso del lado de Apolo, liberó a Orestes y situó los principios patriarcales por encima de los lazos maternos.
Como diosa de la sabiduría, Atenea era conocida por sus estrategias de victoria y sus soluciones prácticas. Como arquetipo, Atenea es el patrón seguido por las mujeres lógicas, que son gobernadas por sus cabezas más que por sus corazones. Cuando una mujer reconoce la manera penetrante en que funciona su mente como una cualidad femenina relacionada con Atenea, puede desarrollar una imagen positiva de sí misma.
Comparte con Artemisa la predisposición de enfocarse en lo que es importante, en lugar de enfocarse en las necesidades de los demás.  Y se diferencia de Artemisa y de Hestia en que es la diosa virgen que busca la compañía de los hombres. En lugar de separarse o retirarse, disfruta de estar en medio de la acción y del poder masculino. El elemento de diosa virgen le ayuda a evitar los enredos emocionales sexuales con los hombres, con los cuales trabaja estrechamente. Puede ser compañera, colega o confidente de hombres, sin desarrollar sentimientos eróticos o intimidad emocional.

Referencias
Bolen, J. (2000). Las Diosas de Cada Mujer. Barcelona: Kairós.
Villalobos, M. (2004). A puntadas… Cuaderno de Mitología Griega y Psicología Arquetipal. Caracas: comala.com.

Fotos: Museo Arqueológico de Atenas.

ATENEA
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio