miércoles, 22 de febrero de 2017

Cultura Lambayeque o Sicán – Para Poner un Orden Terrenal Sobre la Cultura Lambayeque

Desde la perspectiva de la arqueología, el mundo de las deidades y creencias nos permite un entendimiento más cabal de la sociedad de la época, así como de las interrelaciones sociales y políticas que se dieron como parte del proceso histórico.
En el caso del proceso histórico andino no existieron registros escritos que pudieran darnos las luces necesarias para abordar aspectos no materiales de las sociedades, pues las crónicas y documentos de los siglos XVI y XVII ayudan muy poco.
La iconografía, en el caso de Lambayeque es variada, y como bien dice Alfredo Narváez en su libro “DIOSES DE LAMBAYEQUE. Estudio introductorio de la Mitología Tardía de la Costa Norte del Perú” (Chiclayo, Ministerio de Cultura, diciembre 2014. 318 pp.), “bastante compleja”, que se expresa en la cerámica, metales, madera y textiles.
Una de las grandes excepciones para el conocimiento del mundo supernatural de una sociedad prehispánica peruana, la encontramos precisamente en el territorio de Lambayeque. Se trata de la leyenda de Naylamp o Ñam La, que supervivió hasta los primeros años de la colonia y que fuera recogida por el cronista Cabello de Balboa en 1586 de un indígena de Túcume. Y ha sido a partir de esta narración mitológica que los científicos se han esforzado en la interpretación de la misma con las evidencias arqueológicas.
         La existencia, persistencia y recurrencia de un personaje que se ha popularizado con el nombre de “el Huaco Rey” ha fomentado que, por lo general, se haya llegado a la conclusión que el Huaco Rey es la representación de la figura mitológica de Naylamp, e incluso que la  iconografía Lambayeque ofrece un campo definido y exclusivo a un solo personaje: el dios Naylamp, en contraste con otras sociedades, como los mochicas, que tuvieron un panteón de dioses y divinidades representadas como imágenes, símbolos, ceremonias y rituales.
 Alfredo Narváez propone la existencia de un complejo discurso mítico considerando “dioses o subdioses” con un conjunto mínimo de nueve mitos en el mundo Lambayeque. Para esto los vasos de Denver fueron totalmente desnudados, descritos profusamente, identificando los elementos relevantes y luego asociándolos para darles sentido a los personajes claramente identificados así como a los elementos icónicos que los acompañan, por último, recrear los escenarios que encierran o delimitan las probables narraciones míticas que pretenden los lambayeques comunicar y porque no registrar para las generaciones futuras. Elementos iconográficos presentes en los vasos de Denver son: personajes humanos masculinos y femeninos, personajes con tocado, decapitados, cabezas trofeo, etc.; atuendos de todo tipo y forma. Animales como serpientes, aves, peces, iguana, escorpión, batracios, felinos, cérvidos y camélidos, de varias clases; plantas; objetos rituales y /o mágicos; instrumentos agrícolas; embarcaciones; instrumentos de pesca como redes y remos; arquitectura ritual; elementos celestes como la ola, astros y la luna; instrumentos o elementos de creación; y lo que Alfredo denomina “gestos de creación”.
 Abre la puerta para profundizar en cuestiones tan puntuales sobre la importancia de las aves en la mitología andina, donde sobresalen el águila, el halcón, el picaflor el búho, entre otras, y en este contexto reivindica la importancia de las aves marinas. Nos dice, por ejemplo: “las aves marinas productoras de guano también tuvieron un rol religioso de extraordinaria importancia. La deidad del guano de las islas era llamada Huamancantaq y era sujeta de ofrendas y ritos específicos antes de poder obtener el fertilizante”. Agrega que aunque no existe un ícono que haya sido identificado como la deidad del guano, es posible que sean las aves que lo producen las que protagonizan este mito.
Muestra un complejo mítico que tiene protagonistas en mundos distintos acordes con la cosmovisión andina en general: tres mundos interdependientes, el mundo celeste, nuestro mundo y el mundo subterráneos; y tres entidades totémicas básicas de la misma importancia y jerarquía: ave-felino-serpiente, que puede expresarse de manera unitaria bajo la figura de una entidad mítica que sugiere adopta ciertos atributos del Amaru de tiempos inca. Igualmente resalta el aspecto naturalista de la religiosidad andina, donde es notable el rol de los animales como parte de las estructuras míticas.

          Referencia
          “DIOSES DE LAMBAYEQUE. Estudio introductorio de la Mitología Tardía de la Costa Norte del Perú” de Alfredo Narváez Vargas (Chiclayo, Ministerio de Cultura, diciembre 2014. 318 pp.)

          PARA PONER UN ORDEN TERRENAL
          AUTOR: Elías Mujica Barreda
          DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
          FOTOGRAFÍA: Elías Mujica Barreda

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