domingo, 15 de enero de 2012

Dioses Griegos - Apolo

Apolo es hijo de Zeus y Leto, titanesa de origen lunar, y hermano gemelo de Artemisa. Nace ayudado por su hermana Artemisa, quien naciendo horas antes hace de comadrona. En el momento de nacer el dios, unos cisnes sagrados volaron sobre la isla de Delos, lugar de su nacimiento, dando siete vueltas a su alrededor, pues era el séptimo día del mes. Entonces todo, desde los cimientos, se volvió de oro. De oro también el agua del río y las hojas del olivo. De oro también es su cuna, su manto, su túnica y sus sandalias, su arco y su lira.
Al nacer Apolo y haber probado el divino alimento, sintió el poder agitarse dentro de sí. Se liberó de sus ataduras doradas y saltó exclamando: “¡Mío será el sonido de la lira, mío el arco tendido, y la humanidad conocerá a través de mí voluntad infalible de mi padre Zeus!”.
Es el dios de la iluminación, la ley y el orden. Representa el espíritu helénico, civilizado, en equilibrio y armonía, lo inteligible, determinado, medible. De ahí sus múltiples atributos: guiar y proteger a los pastores, multiplicar las cosechas, del tiro certero con arco y flecha, inspirador de los artistas, protector de la medicina, legislador y de dones proféticos.
Se la adjudica a Apolo la invención de la lira y de la cítara. Según el Himno Homérico, fue el inventor de la cítara, que sirvió para formar la teoría de la música helénica, este instrumento, al ser tocado por el dios y por los aedos, encanta a los dioses, a las fieras y hasta las inmensas rocas, restringe lo salvaje.
Apolo conduce a las Musas, “Musaguetes”. El canto de las musas suaviza, matiza y produce armonía y disciplina, la naturaleza se expresa moderadamente, sin excesos.
La proposición apolínea es de serenidad y equilibrio. Es la justa medida de la tensión de la cuerda del arco, de la lira o al disparar sus flechas.
También la lógica fue impuesta por el dios como metro vinculante en el flujo de la mente. Todo medido y dispuesto a fin de obtener lo más aproximado a la perfección, la disposición armónica y proporcionada de las partes en relación al todo.
El hombre apolíneo sabe lo que quiere y cuenta con la voluntad para llevarlo a cabo. Sus metas siempre requieren esfuerzo y generalmente son visibles a los demás.
Los pitagóricos sabían que la euritmia, la armonía, es decir, el correcto ajuste entre las distintas partes de la sociedad que producía la concordia y la paz entre los ciudadanos, se construía a partir de las mismas relaciones aritméticas que fundamentaban la buena música. Apolo era quien patrocinaba las dos operaciones.
Para Apolo la música es la gran preceptora, el origen y símbolo de todo el orden del mundo y de la vida humana.

Referencia
Villalobos, M. (2004). A puntadas… Cuaderno de Mitología Griega y Psicología Arquetipal. Caracas: comala.com.

Fotos: Museo Vaticano.

APOLO
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio

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