martes, 28 de julio de 2015

Cultura Ye´kuana

Los Ye´kuana pertenecen a la familia lingüística Caribe o Caribana, el nombre ye´kuana, introducido en la literatura etnográfica por Koch-Grünberg, se deriva etimológicamente de las raíces; ye: “madera”, “palo”; ku: “agua” en la raíz caribana primitiva; y ana: “gente”, o “pueblo”, como sufijo determinativo; ye-ku-ana = ”los del palo en el agua”, “gente de la curiara”, “navegantes”, popularmente se les conoce como Makiritare, nombre que parece ser de origen Arawak que significa “gente del río”, también es un viejo nombre del río Padamo; el nombre Makiritare fue introducido en la literatura por los Padres misioneros Ruiz Blanco y Ramón Bueno y luego aceptado por los escritores y por los criollos en el Estado Amazonas . Gracias a su ubicación tradicional geográfica, a lo largo de los ríos Ventuari y Caura y de varios tributarios del Alto Orinoco, nunca estuvieron, en su totalidad, bajo la ocupación militar española ni sometidos a una explotación económica generalizada. El primer contacto señalado entre los Ye´kuana y los españoles no se ubica en el siglo XVI, sino en la segunda mitad del XVIII (1756-1761) por lo que la conquista representó un acontecimiento tardío. La penetración Ye´kuana en la región del Paragua representa una extensión reciente de su hábitat tradicional. Algunos grupos se habrían establecido por primera vez en esta región en los años 1920, para escapar de los trabajos forzados de recolección cauchera que el caudillo del territorio Amazonas, Tomas Funes. Todo ello contribuyo a que el impacto traumatizante y castrador de la conquista llego amortiguado, lo que les permitió fortalecerse en sus estructuras psíquicas conscientes e inconscientes de manera tal que han podido resistir en gran medida los empujes de la sociedad mayoritaria. 
La subsistencia de los Ye´kuana está basada en la horticultura y la caza, pero también la pesca junto con la recolección de frutas silvestres juega un papel importante en su economía. La yuca amarga (Manihot  esculenta) es la base de toda la alimentación, pero el maíz (Zea mays), los plátanos, los cambures (Musasea sp) y la piña se cultivan también. El perro es el animal domestico más común.
Los hombres cazan, preparan el conuco, plantan, fabrican hamacas, cestas, alfarería y curiaras. El trueque interétnico es de gran importancia.
Para Civrieux (1970) las relaciones comerciales constituyen un factor importante de asimilación reciproca de nuevos elementos culturales, no solamente material sino también mitológico. Muchos mitos viajan de etnia en etnia, intercambiándose junto con las mercancías. Por medio de transacciones sucesivas, las mercancías y los mitos relacionados con ellas, viajan muy lejos de su lugar de origen, pasando repetidas veces de mano en mano y de boca en boca. En la mayoría de los casos, los objetos de canje van acompañados de “pasaportes culturales” que son sus respectivos “mitos de origen”. Todo artefacto o producto desconocido adquirido del extranjero, es objeto de desconfianza o temor mágico; todo aquello que no es autóctono y no está bien conocido, es inquietante y peligroso; se supone que puede tener origen demoníaco y trasmitir fuerzas malignas. Para ser conocido y reconocido un producto nuevo debe ser “explicado”, y su única explicación valida es su mito de origen.
El grupo local ocupa una vivienda comunal (ëttë) de gran tamaño, en la cual las familias nucleares ocupan puestos fijos y separados. El centro del ëttë sirve para las comidas comunales y como sitio en donde los hombres solteros y los viejos cuelgan sus chinchorros.
Watunna es el nombre Ye´kuana de la tradición mítica de la etnia, su iniciación religiosa. El Kahitiana (jefe o cacique), con otros ancianos del grupo social, transmiten el Watunna con gran esmero y paciencia, a los varones jóvenes, como una parte muy importante de su iniciación total; esa tradición una vez conocida les permite ingresar como miembros en la “Sociedad de los Hombres”. En algunos casos, los ekamahatedi – cuentos o relatos individuales cuyo conjunto forma el Watuna – son evocados y recitados solemne y ritualmente por el propio huhai (shaman) lo que indica el carácter sagrado, mágico-religioso, de dicha enseñanza. Podemos, por lo tanto, traducir Watunna por “Iniciación”, “Tradición” o, también por “Mitología” (Civrieux, 1970).

Referencia
Piñerúa, F. (2005). Imagen del Indígena Venezolano. Caracas: La Casa Tomada.

CULTURA YE´KUANA
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia
FOTOGRAFÍA: Félix Piñerúa Monasterio
        

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