jueves, 1 de noviembre de 2012

Cultura Aborigen Canaria - Cenobio de Valerón


El nombre de cenobio o monasterio se debe a la creencia popular de que allí vivían unas sacerdotisas célibes llamadas harimaguadas, con las que se alojarían las jóvenes de clase noble hasta su casamiento.

Este complejo arqueológico se encuentra en la isla de Gran Canaria, dentro del municipio de Santa María de Guía, en el barranco de Valerón y son probablemente unos espacios de almacenaje o graneros.
Estas construcciones se realizaron sobre piroclastos cementados o tobas en las que se abren numerosos pequeños compartimentos de forma esférica y el Cenobio de Valerón cuenta con 298 distribuidos en 8 pisos, con capacidad de 1 a 3 m³ y cuentan en su entrada con unas ranuras para colocar una piedra plana o puerta de madera para su cerramiento. El acceso suele ser difícil, a menudo excavado en la toba y para una única persona, lo que facilitaría su defensa.
Su uso como granero se ha supuesto a partir de la referencia de Sedeño y los modelos que se han seguido para interpretarlos han sido los graneros colectivos o agadires del Norte de África, una zona de almacenamiento vigilada y administrada por la comunidad, pero donde el usufructo de una o varias cámaras para guardar el cereal y su limpieza y mantenimiento para evitar infiltraciones de agua era individual.
Sin embargo, aun se carece de datos arqueológicos fiables que ratifiquen este uso como graneros en Gran Canaria. Registros arqueológicos tan atípicos como los del Cenobio de Valerón, con 3 ídolos, 2 pintaderas y cerámicas, han llevado a suponer que alguna cueva artificial de mayor tamaño fuera el lugar de habitación de quienes estaban encargados de su custodia. También en el Cenobio de Valerón se han documentado huesos humanos y cenizas.


Referencia
Mederos, A. y Escribano, G. (2002). Los Aborígenes y La Prehistoria de Canarias. Tenerife: Gobierno de Canarias.

CENOBIO DE VALERÓN
AUTOR: Félix Piñerúa Monasterio 
DISEÑO Y MONTAJE ELECTRÓNICO: Trinemily Gavidia Arguinzones
COMPAÑERO DE CAMINO: José Juan Gil Gonzalez

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