Cartagena de Indias, en Colombia, fue “fundada” por Don Pedro Heredia en enero de 1533 en la isla de Calamarí, aunque fue Rodrigo de Bastidas quien primero visito el enclave cartagenero en 1501 y Alonso de Ojeda el primero en concertar capitulaciones con la corona para el poblamiento de la provincia de Cartagena y, en efecto, fundó la efímera San Sebastián de Urabá en 1510. Pero en las colinas cercanas a la bahía, los aguerridos Turbaco o Yubaco les repelieron impidiendo la consolidación del asentamiento español.

Es muy difícil calcular la población indígena de la provincia de Cartagena a la llegada de Heredia aunque una vez “pacificados”, el asentamiento creció impulsado por el oro Zenú y por un incipiente comercio.
Es muy difícil calcular la población indígena de la provincia de Cartagena a la llegada de Heredia aunque una vez “pacificados”, el asentamiento creció impulsado por el oro Zenú y por un incipiente comercio.
Cartagena en sus inicios indefensa fue amenazada por piratas, en 1568 John Hawkins y Nepeville de Ruán en 1569 para luego ser humillada en 1586 por Francis Drake. Es en 1586 cuando llego a Cartagena por órdenes del Consejo de Indias de Sevilla el ingeniero militar italiano Bautista Antonelli junto con otros expertos quienes proyectan y construyen las fortificaciones de la ciudad. El mismo Antonelli en 1594, deja diseñado el recinto amurallado tal como habrá de construirse, casi baluarte por baluarte y cortina por cortina, en Calamarí, la ciudad amurallada de Cartagena de Indias.